Es media noche,y ahí estamos, dos cuerpos semi desnudos y frágiles, a la merced del viento en un paisaje donde la vida salvaje duerme.sin saber que hacer, ni por que, mirándonos fijamente a los ojos con la sonrisa puesta. Se despierta un instinto animal y un hambre voraz de el uno por el otro, como si fuera de vida o muerte con tal supervivencia esquivando los mordiscos del otro hasta agotar todas la fuerzas y dejandonos poseer por la locura y el deseo decidimos rendirnos consiguiendo así un aire de entrega en expresión de amor incondicional, sumergiendonos en el máximo placer hasta que los rayos del sol iluminan nuestros blancos dientes.
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